
Por:
LIC. DANIELA GARDEA

Actualmente pareciera que la ansiedad se ha puesto de “moda”, cada vez más gente la sufre y es difícil conocer a alguien cercano que no la padezca, ¿será que es contagiosa?.
Un estudio realizado sobre la transmisión de la ansiedad publicado en el 2015 por “The American Journal of Psychiatry”, comenta que la ansiedad es una de las enfermedades más comunes en la actualidad y que puede “contagiarse” entre los miembros de una misma familia, al igual que transmitirse de padres a hijos y viceversa.
En este estudio se concluye que los factores ambientales son más fuertes que la genética; los padres pueden crear ansiedad a sus hijos, con un efecto mayor a nivel ambiental que al genético y de igual forma los hijos pueden provocarles ansiedad a los padres.
Algunos de los síntomas de la ansiedad es falta de aire, taquicardia, sudoración, algunas personas describen una sensación como de estar teniendo un infarto, aunque no lo sea. De igual forma, los pensamientos suelen ser obsesivos, y por lo general el futuro resulta angustiante, la emoción de miedo suele estar constante en la vida de quién lo padece. Diría Corrie Ten Boom “La preocupación no elimina el dolor de mañana, sino que elimina la fuerza de hoy”.
Una de las formas más efectivas para poder trabajar la ansiedad es acudir a terapia, ya que en ella podrás analizarte y ver qué patrones de comportamiento tienes, cuáles son tus miedos conscientes e inconscientes, así como tus fortalezas y estrategias que te funcionan para poder afrontarla de la mejor manera. Así mismo, podrás detectar las señales de alerta para poder prevenir que la ansiedad se dispare.