¿Realidad o interpretación?

¿Realidad o interpretación?

autor:

Salma Martínez

¿Cuántas veces nos ha pasado? Vivimos un momento que nos hace sentir mal, una
situación complicada o un instante incómodo, y lo primero que pensamos es: ¿seré
yo el problema? La mayoría de las veces, cuando vivimos un suceso que nos genera
una emoción displacentera, tendemos a tener ideas que nos reafirman que eso que
vivimos es causado por algo malo en nosotros. Esto puede generar en las personas
gran ansiedad, depresión o algún tipo de padecimiento que dificulta vivir el día a
día. Aquí es donde surge una gran cuestión: eso que pensamos, ¿es una realidad
o es una interpretación?


El autor, psiquiatra y terapeuta Aaron Beck, explicaba que detrás de una emoción o
conducta disfuncional existe una distorsión del pensamiento. Esto significa que
nuestra mente filtra de manera errónea la información de nuestro entorno,
manipulando nuestra razón y haciéndonos creer que toda situación negativa
percibida se debe a un problema personal, sin tomar en cuenta variables externas
ni ver el panorama completo. Es aquí donde una mala interpretación de una
situación puede hacernos pensar que es una realidad y, como consecuencia,
generar un estado emocional alterado.


Para modificar esto, es importante que primero entendamos que nuestra manera de
pensar ha sido formada por nuestro temperamento, nuestras experiencias previas,
la forma en que crecimos y fuimos criados, y cómo se formó nuestra personalidad.
Esto nos permite comprender que cada caso tendrá sus propios motivos por los
cuales pensamos e interpretamos de ciertas maneras las situaciones que nos
generan conflicto.


La terapia cognitivo-conductual puede ayudar a tratar este tipo de problemas,
ayudándote a disminuir la ansiedad, recobrar la motivación y proporcionarte
múltiples herramientas que te permitirán mejorar tu autoconcepto y autoestima, tu
forma de relacionarte con las personas y muchos otros aspectos, dándote la
seguridad necesaria para afrontar las situaciones difíciles de tu vida.

autor:

Salma Martínez